
Por: Andrea Renata Morales Usma
Código: 2076117
rani607@hotmail.com
Las grandes potencias comerciales utilizan la publicidad para manipular a las personas al punto de llevarlas al consumismo, este es un hecho que se evidencia diariamente y que incrementa con el transcurrir del tiempo, actualmente podemos ver que se desarrollan y venden estilos de vida innecesarios, es decir, el medio se ha ocupado de aplicar estrategias sobre las masas creando necesidad hacia cosas que realmente se pueden omitir en la vida de una persona y así lucrar a las compañías que están detrás de esto. Para defender la publicidad podríamos decir que, en realidad, no debería ser juzgada, pues el papel que maneja en la sociedad es el de promover el comercio, hasta ahí todo va bien, nadie sale perjudicado, pero en realidad, el problema radica en el momento en el cual, la publicidad, influye de tal manera en la opinión pública, que intenta a influenciar la mente humana, empiezan a persuadirnos artificialmente como lo hacían los antiguos griegos con su retórica, sutilmente provocando nuestros sentimientos, convenciéndonos mediante un engaño poético para así lograr su propósito. Ya lo ejemplifica William Ospina cuando afirma lo siguiente, refiriéndose al engaño que ejerce la publicidad sobre los sujetos:
Código: 2076117
rani607@hotmail.com
Las grandes potencias comerciales utilizan la publicidad para manipular a las personas al punto de llevarlas al consumismo, este es un hecho que se evidencia diariamente y que incrementa con el transcurrir del tiempo, actualmente podemos ver que se desarrollan y venden estilos de vida innecesarios, es decir, el medio se ha ocupado de aplicar estrategias sobre las masas creando necesidad hacia cosas que realmente se pueden omitir en la vida de una persona y así lucrar a las compañías que están detrás de esto. Para defender la publicidad podríamos decir que, en realidad, no debería ser juzgada, pues el papel que maneja en la sociedad es el de promover el comercio, hasta ahí todo va bien, nadie sale perjudicado, pero en realidad, el problema radica en el momento en el cual, la publicidad, influye de tal manera en la opinión pública, que intenta a influenciar la mente humana, empiezan a persuadirnos artificialmente como lo hacían los antiguos griegos con su retórica, sutilmente provocando nuestros sentimientos, convenciéndonos mediante un engaño poético para así lograr su propósito. Ya lo ejemplifica William Ospina cuando afirma lo siguiente, refiriéndose al engaño que ejerce la publicidad sobre los sujetos:

“Vemos a esas hermosas muchachas que vacilan entre el pudor y la ostentación, en la más tentadora de las fronteras; vemos esos jóvenes andróginos que copian los gestos de los mármoles clásicos; vemos esas parejas como sorprendidas en los umbrales del amor y el deseo; todo es allí tentación y sensualidad, todos esos cuerpos están ofrecidos, a la vez como promesas y como paradigmas de una vida plena y feliz en la que nunca cesa el ritual, donde la plenitud no tiene pausas, donde el amor no vacila, donde la vitalidad no fatiga y la belleza no parpadea, en su estudiosa eternidad de fotografías y películas comerciales, y nos parece que hay una legión de seres trabajando para nuestra felicidad.” (OSPINA, 1994)
Para comprender mejor lo que sucede debemos hablar sobre un punto importante, este es la forma en la cual la publicidad que impone el mercado, logra manipular la psicología y de igual forma usarla para beneficiarse a costillas de los clientes, incluso de una manera subconsciente; como ya lo había mencionado antes, la publicidad tiene la capacidad de influenciar la mente humana mediante métodos persuasivos, uno de ellos consiste en la manipulación de la ‘masmediación’, que se define como “la dependencia que se desarrolla en los humanos hacia los medios y tecnologías de comunicación”(Orozco;1998;4), al respecto, Guillermo Orozco afirma que “actualmente los seres humanos han creado la necesidad y dependencia hacia los medios de comunicación”, así pues, podríamos decir que aquel que tenga la capacidad de comunicar mediante un medio masivo, tiene la capacidad de influenciar en la opinión pública. Como ejemplo podemos ver los comerciales en televisión, ¿Por qué estos, son la gran entrada económica para las televisoras?, porque las grandes compañías han descubierto la capacidad que posee este medio para influenciar al público y lograr la aceptación del producto. Y así a nosotros como audiencia no nos queda más que aceptar todo lo que nos pasan por delante, no cuestionamos al medio, hemos pasado a ser entes que dejan de creer en la experiencia y desde el concepto de ‘audienciación’, como afirma Orozco “pasamos a darle más valor a las cosas que nos enseña el medio” (Orozco;1998;4), así pues, creemos que el producto en la televisión es realmente bueno, agradable o delicioso simplemente porque nos lo comunica un medio masivo. Para ejemplificar citare nuevamente a William Ospina:
“La magia homeopática funciona. Llegamos a sentir que esa bebida gaseosa nos hará bellos, que esa crema nos hará jóvenes, que esa bicicleta estática nos hará perfectos, que ese alimento nos hará inmortales; y nuestra existencia llena de imperfecciones, y vacíos, y soledades, parece tocar por un instante el incontaminado reino de los arquetipos. Pero pasa el consumo y la vida sigue su combustión y su desgaste.” (OSPINA, 1994)
Este tipo de manipulación causa un problema, en el cual, el hombre pierde sus facultades como ser humano y se convierte en un ente al que solo se le ve con ánimo de lucro, de esta forma el mercado capitalista convierte a la humanidad en una cifra, nos vuelve insensibles a lo que somos, nos convierte en pequeños autómatas que necesitan saciar su sed de posesión, ahora pertenecemos a un segundo plano transformándonos en objetos y lo único que interesa realmente es vender lo que más se pueda a cualquier costo. Podemos ver esto reflejado en los pocos controles de calidad que se ejercen, en la venta de productos en mal estado o en los cuales en realidad no sabemos que estamos comprando, nos venden cualquier cosa sin pensar en el nuestro bienestar.

Y como actualmente es más importante el empaque y lo que se muestra de un producto, en realidad no importa la calidad de este. así pues la calidad de las cosas baja cada vez más porque como audiencia no exigimos, sino mas bien nos sometemos a todo lo que nos muestran solo porque está en un paquete brillante. Y las compañías conocen esto así que dejaron de preocuparse por esos pequeños asuntos, mejor se ocuparon de contar el dinero que se ahorraron en controles de calidad y lo reinvierten en pro de una buena publicidad.
¿Parece ser esto justo?, en realidad se puede responder con un rotundo NO, entonces que nos queda por hacer, como plantea nuevamente Guillermo Orozco, debemos abrir paso a la interacción social, la unión, trabajar en grupo, armar una revolución para generar un cambio, si lo aplicamos a nuestro tema se podría decir que necesitamos empezar a cambiar nuestra mentalidad consumista y empezar a exigir a las grandes compañías a revivir el espíritu en el cual ellos nos proveían, no en el cual nos atropellan. Debemos empezar a exigir la calidad que nos merecemos como seres humanos, exigir respeto hacia nuestra integridad, exigir un manejo adecuado de la psicología, en el cual en realidad se trata de satisfacer nuestras necesidades y no de provocar dependencias mal fundamentadas, como clientes debemos unirnos para que nos respeten. Bueno y luego que va después de eso, la ritualidad, debe existir consistencia en este cambio y cuidarnos de no caer nuevamente en la redes de un comercio que nos manipula, este cambio debe transformar al punto de volverse una costumbre, en la cual el valor se otorgue por lo que se es en realidad. Y por último, debemos aprender a manejar este cambio, en el cual la publicidad no tiene que ser nuestra enemiga, nunca he dicho que deba desaparecer, más bien podemos aprender a utilizarla de una forma más humana sin todo el juego de valores y doble moral. Podemos aprender a utilizarla para lo que fue creada de la mejor manera y así poder cambiar el caos que hemos generado actualmente. El problema no es que exista publicidad engañosa, sino que no haya un público crítico sino dócil frente a ella.
Bibliografía
OROZCO, Guillermo. (1998) Las practicas en el contexto comunicativo. Chasqui 62.
OSPINA, William. (1994) Es tarde para el hombre. Editorial Norma, Bogotá.
9 comentarios:
Me parece que el ensayo esta muy bien realizado, pero tenes pequeños problemas con los conectores pero lo demas esta bien.
Nicolas
me gusto mucho tu ensayo esta bien elaborado, tienes buen manejo del tema
me parece que el ensayo mejoro mucho desde la revision, creo que esta bien redactado y tine buena puntuaciòn,ademas la conclusion invita a la reflexion del autor y el tema es interesante.
esta muy bueno e interesante,se le ve un buen trabajo y tiene una buena citación en el contenido
Me parece un tema super interesante, creo que hay buen manejo del tema y una buena bibliografía...respecto a los signos de puntuación y conectores creo que hay pequeños problemas que deberias mejorar.
super chevere tu ensayo, me gusto mucho!!!
El ensayo esta claro, esta bien elaborado, pero, a veces de los argumentos que publicas y con y los buenos argumentos de autoridad que usas, te estas desmintiendo de un párrafo a otro, queriendo decir algo en una con toda tu parte subjetiva, después en el otro lo planteas diferente tomándolo como personal. El control de calidad hace parte del consumo de ese dicho producto.
Me gusta como el ensayo envuelve a quien lo lee y utilizas muy buenos textos de apoyo
Me parece que este ensayo esta bn redactado y por supuesto es algo de la vida real que se refiere a una problematica que cada vez va tomando dominio y ha incrementado exageradamente. Es un tema bastante interesante y me parece que esta muy bn elaborado, te felicito porque es un gran aporte para muchas personas que todavia no se han concientizado frente al consumismo y cada dia son mas materialistas.
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