Por: Valentina Carvajal L.
El acuerdo humanitario es un tema que todos los días causa polémica, pues las condiciones de vida en el secuestro son infrahumanas para aquellas personas que lo viven; en sus familiares además de ser una situación dolorosa es una angustia diaria que se vuelve insoportable de llevar, por tanto, vemos en el acuerdo una salida aparentemente viable para que el país no llegue a derrumbarse por lo que en momentos actuales lo está haciendo.
Según algunos movimientos guerrilleros, Colombia necesita cambios, pero solo se podrán lograr si se implementan cambios “en bien de todos”. “El drama social se ha convertido en tragedia, como producto de las lesivas políticas que se derivan de los diferentes modelos neoliberales que han impuesto las doctrinas del TLC; en vez de hacer caso a las protestas sociales por los nefastos resultados de estos, el gobierno hace desoído e implementa la eliminación de los derechos laborales y de la seguridad social, los despidos masivos de trabajadores y el incremento de las obligaciones tributarias; por el contrario la continuidad de la represión generalizada, el destierro de pobladores del campo y la ciudad hoy se suman a los millones de desplazados” (Ejército de Liberación Nacional; Junio 14 de 2004 ), en donde se incluyen madres cabezas de familia y huérfanos.
“Un gobierno ajeno a las demandas de la sociedad es el principal agente reproductor de los conflictos de hoy y de mañana. Por eso los caminos hacia la paz exigen del gobierno una modificación sustancial de sus políticas, pues de lo contrario toda tentativa de paz será vana y seguirán los problemas de seguridad social, pobreza, entre otros” (Ejército de Liberación Nacional; Junio 14 de 2004 ).
La violencia es una consecuencia tras otra, que sin pensar llega afectar al país en sus relaciones internacionales. Mas allá de ser un conflicto interno pone pausa al desarrollo en los diferentes tratados con el extranjero, imposibilitando así la manera que Colombia pueda verse como una alternativa de negociación o como un generador de estrategias en los diferentes mercados. Si el gobierno hiciera los cambios mencionados anteriormente e hiciera caso a las críticas sociales, seguramente no seria tanta la dificultad para llegar a un acuerdo humanitario y sacar adelante el país. Sin embargo, este tema no deja de ser mas político que humanitario, pues todo gira en torno a que el secuestro deje de utilizarse como mecanismo de presión política y económica; aunque si lo vemos desde el punto de vista netamente humanitario podemos encontrar varios puntos interesantes, como el de Mauricio Uribe L. investigador y docente del Centro de Investigaciones en Desarrollo Regional de la Universidad de los Andes de Bogotá, Colombia. “El carácter humanitario del intercambio hace de éste un fin en si mismo. Se trata de una forma complementaria de garantizar la plena vigencia de los derechos humanos civiles de la población allí donde el conflicto armado impide la provisión cabalmente universal del bien público de la seguridad” (Mauricio Uribe. Agosto 04 de 2005).
Aunque hablar de acuerdo humanitario no signifique fin de la guerra e inicio de paz, sería más fácil conseguir el fin del conflicto armado, que por consecuente si traería paz y significaría fin de secuestro y muerte de personas inocentes todos los días. Es un sueño alcanzar la paz en Colombia, pero seria muy conveniente preguntarnos si el país de verdad esta preparado para asumir una política de paz, pues “esa estrategia de guerra contra el movimiento popular y el movimiento insurgente, la persecución, el atropello y la violación de los derechos humanos confirma día a día que no esta preparado ello” (Ejército de Liberación Nacional; Junio 14 de 2004 ).
Si bien unos sectores minoritarios se oponen a un Acuerdo Humanitario, la gran mayoría de los colombianos, como lo reflejan los sondeos de opinión, apoyan y exigen esta decisión y la tarea en el momento es exigir al Gobierno, pero al mismo tiempo acompañarlo políticamente para que se decida a dar el paso que se requiere para seguir avanzando” (Alejo Vargas Velásquez; agosto 29 de 2004).
Cada vez parece menos alcanzable esta alternativa como garantía de no más conflicto armado; todo se convierte en un obstáculo para tan anhelado progreso. El profesor Moncayo es un claro ejemplo de cómo el sufrimiento que se vive es inhumano, y como todo podría mejorar si los colombianos no fuéramos tan indiferentes ante los problemas que vive el país.
BIBLIOGRAFÍA
Junio 14 de 2004; Ejercito de Liberación Nacional (comando central), Colombia: El acuerdo humanitario y los caminos de la paz. En www.rebelion.org/noticia.php?id=1238
Agosto 04 de 2005, Mauricio Uribe L. ¿Es posible un acuerdo humanitario? En www.voltairenet.org/article126664.html
Agosto 29 de 2004, Alejo Vargas Velásquez, Acuerdo humanitario: ¿entre deseo y realidad? En www.mediosparalapaz.org/index.php?idcategoria=1851
Junio 14 de 2004; Ejercito de Liberación Nacional (comando central), Colombia: El acuerdo humanitario y los caminos de la paz. En www.rebelion.org/noticia.php?id=1238
Agosto 04 de 2005, Mauricio Uribe L. ¿Es posible un acuerdo humanitario? En www.voltairenet.org/article126664.html
Agosto 29 de 2004, Alejo Vargas Velásquez, Acuerdo humanitario: ¿entre deseo y realidad? En www.mediosparalapaz.org/index.php?idcategoria=1851
3 comentarios:
para mi la mejor salida es el acuerdo humanitario en este tema de la liberacion de los secuestrados, es una salida muy viable tanto para el pueblo, como para el gobierno y la guerrilla
el texto esta bien elaborado, tiene buen uso de las citas textuales, y es un tema de actualidad en donde diferentes paises participan; ademas, se utilizan bien los ejemplos y se pone a pensar al lector en algunas partes.
Esta muy bueno tenes un buen manejo del tema y una buena citación.
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